domingo, 2 de agosto de 2009

en una isla... perdido.

Parece ser que este espacio es en el único lugar donde la mentira no tiene cabida, quizá por la falta de ojos que me miran, que coaccionan, sin ese contacto que me afecte, a quien voy a engañar... a mi mismo?. No, este espacio es mi conciencia, donde nada lo contamina, lugar con derecho de admisión... nada de conocidos... nada de amigos, solo vosotros, anónimos, gentes libres que elegisteis estar por algun motivo que no alcanzo a entender, lejanos que escuchais... que veis a través de la coraza que me ahoga y no hay forma de quitarmela por que yo mismo me la puse...
Un lugar que me gustaría abrir de par en par a todo mi mundo pero que no me atrevo, se que me lo dejarían como un solar y no están las cosas como para perder lo que tanto me ha costado ganar... este trocito de libertad.

6 comentarios:

Mond dijo...

Es una isla llamada "Libertad" como la de aquella canción de Bosé.

Entiendo lo que dices, el anonimato, el espacio donde eres... simplemente eres.

Un beso anónimo.

mia dijo...

No, es de las pocas cosas claras, no puede uno retroceder ni un ápice en su rinconcito de AUTENTICIDAD.

Yo una vez, por "Un ojo indeseado" casi lo dejo perder para siempre... pero solo hubiera perdido yo, nadie más...

Alas dijo...

He estado leyendo su , o tu blog, encontré un comentario tuyo en un blog que suelo leer y entré, espero que no te moleste.

Me ha parecido muy bonito pero he observado que algunas de las fotografías ponía corralejo, puedo preguntar por qué?

Un abrazo...

Anónimo dijo...

no importa si las corazas nos las pusimos, o nos fueron impuestas por nuestros miedos, pero llega un momento en la vida que oprimen, y es entonces cuando hay que derribarlas, dando igual el por que están ahí, tan adherida a la piel...
ocúpate del qué, y olvídate del como, pero haz lo posible y lo imposible para que tu alma sea libre...
Un beso.

http://elfelizfluirdeunlatido.blogspot.com/
http://elsilenciohablademi.blogspot.com/

Bohemia dijo...

Pues si, es como un territorio excluivo donde tiene cabida lo que tu quieras. Un beso

ShaO dijo...

El único límite a la libertad que un pirata podía aceptar era el que imponía el viento ("dónde el viento nos lleve"). Lo leí en algún lugar y desde entonces soy bucanera perdida con la mía.
Un abrazote bajo la palmera de la isla