martes, 17 de marzo de 2009

30 céntimos...

... 30 miserables céntimos,
que me hicieron recordar que el Arte...

... no tiene precio...


8 comentarios:

mia dijo...

Y son esas "Cosas que no tienen precio", las que menos cuestan...

Pero cambia el tercio, y no estés de "Mala Hostia", o no habrá conseguido el músico su objetivo... y si algo se merece es conseguir volver luz la sombra..

Mond dijo...

Vi la foto y lo primero que exclamé fue: "¡Que bonita foto! Ojalá pudiera escucharlo".

No, no tiene precio... ni límites... como los sueños.

Un beso.

jane dijo...

Amen!

Bettina dijo...

Me gustan los músicos ambulantes, me enternecen, me emocionan. Me gusta pasear por un una calle peatonal y escuchar un violín, un acordeón o una guitarra. La última vez lo hice en tu tierra, en el casco antiguo de Donosti. Eran unos andaluces tocando guitarras y castañuelas. Parece surrealista, ¿no?

Marta dijo...

Ni tiene precio ni creo que hoy se valore como se merece. Ves verdaderos artistas por las calles mientras que grupos que no valen un pimiento venden discos como churros...

La foto es preciosa.

Ángeles dijo...

Es una pena que el arte tenga que conformarse muchas veces con ser exhibida en cualquier calle, mientras artistas que no lo merecen están respaldados por discográficas importantes.

Muy interesante y lindo tu blog.

Un abrazo!

Ángeles

LlunA dijo...

Pues si, hay cosas que no tiene precio...y que poderlas sentir es una verdadera pasada!!
un besote

la danza de la vida dijo...

Así es, hay cosas que son tan valiosas que no tienen precio...Besos